sábado, 16 de octubre de 2010

recuerdos crudos (o como cambiar de punto de vista)

Son las 5:20, y el escuchar una canción que hacia tiempo que no oía (Soldier Love de Sade) me ha hecho retroceder en el tiempo unos meses y volver a sentir esa angustia al tener en tus labios el sabor amargo de una derrota, de sentir como fui un cobarde en un momento crucial e importante para mi vida. Solo me ha quedado venir a mi rincón y escribir lo que, tras un buen rato, se me ha ido pasando por la cabeza mientras he estado dando vueltas y vueltas por mi cama.






He conseguido recuperar un poco la confianza que hace cosa de un año tenia en mi mismo, en lo que era capaz de hacer y en lo que valía, lo que yo no sabia es un golpe tan fuerte me esperaba a la vuelta de la esquina. Lo peor de todo es que no hay culpable directo, el único culpable de todo fui yo, y eso quizás sea lo que mas me duela, aparte de sentir que al primer obstáculo tire la toalla.


Fueron meses y meses de ilusiones, de unas ganas de comerse el mundo increíble, de pensar en proyectos, de pensar en la nueva vida que podrías tener si todo salia bien. Fueron tantos momentos en los que vi que me acerca a la cima de la felicidad, que la caída fue terriblemente dolorosa.


Todo empezó de forma discreta, sin hacer mucho ruido, los días pasaban... y bueno, yo pensaba que algún día la rutina se rompería y empezaría todo lo que yo había imaginado, pero jamas ocurrió.


Aun recuerdo el momento en el que le comunique a mi familia lo mal que iba todo, con unas cuantas lagrimas en los ojos, y en el que les dije que con todo mi dolor, la decisión estaba tomada.  También recuerdo con total lujo de detalles aquella noche sin dormir, en la que llame a casa, y le dije a mi madre que definitivamente me volvía a casa. Tras unas horas, a eso de las 2 de la madruga, en un arrebato de desesperación, abrí la maleta y empece a meter todas mis cosas, estaba preparando una maleta en la que metía todos los sueños que había creado, todo, me lo lleve todo, aunque ya solo quedasen trizas de todas aquellas viejas ilusiones en las que ya nadie creía, el primero yo. Recuerdo aquella ultima vista a todo, antes de cerrar la puerta. Recuerdo también como ande por las calles con mi maleta, una mochila, y mi chaquetón, dirección de la estación de autobús, para coger aquel ultimo autobús. Era Febrero, sobre las 5 y media de la madrugada,  y hacia bastante frió. Aquella ciudad me despedía con un adiós frió, discreto, silencioso . Nadie fue presente de mi despedida, de mi huida hacia casa, solo estaba yo, andando por lo que parecía una ciudad fantasma, una ciudad que aunque estuviese muy poblada, siempre me dio la imagen de ser en realidad una ciudad como yo la vi por ultima vez.Una ciudad triste, melancólica, solitaria, y fría, muy fría.


Aquel ultimo viaje tuvo un sabor agridulce, en el que no sabia si pesaban mas las cosas positivas o las negativas, pero hay días en los que pienso que no me arrepiento de la decisión que tome hace meses. Jamas había cometido un error de tal magnitud en mi vida, y el sentimiento de culpa fue el que me ha estado comiendo por dentro, hasta que yo mismo puse el remedio y deje de auto-culparme. Todo el mundo tiene derecho a equivocarse, y creo que la solución que yo tome fue la mas correcta, por mucho que nadie la compartiera. Hace poco tiempo tuve el gusto de concederme ami mismo una segunda oportunidad, de creer en mi mismo, y de ver la vida desde otro punto de vista al habitual.




Las cosas parecen que van mejor, la ilusión empieza a renacer y la confianza igual. Es como el ave fénix que resurge de sus cenizas. No hay nada mejor que resurgir lleno de vida, y lleno de las mismas ganas que tenia aquel entonces, aunque espero que esta vez no vuelvan a romperse en miles y miles de finos cristales que se clavan y son difíciles de sacar, pero no imposible.

Son las 5:46, y después de todo lo dicho, y de la negatividad que me aporta el recordad todo esto, las cosas no son tan oscuras a como las veía cuando empece a escribir esta entrada, y lo que hace 20 minutos me sabia a derrota y cobardía, ahora me sabe a valentía y decisión.


No hay nada mejor que cambiar la forma de mirar las cosas, y mirarlas desde el punto de vista contrario.

6 comentarios:

Jana dijo...

todo el mundo tiene derecho a equivocarse, no hay nada de malo en ello, de los errores se aprenden y yo creo que con cada uno de ellos nos damos cuenta cada vez de quien somos en realidad.
muy bonita la entrada, agridulze en verdad.
un beso!

Jana's Lunettes

Anónimo dijo...

holaaa q tl???
te he votadoo!! =)

votame tambien amii!! gracias!!
http://www.swift-fanaward.com/en/vote/profile-vote/detailv/gala-1990/all/0/

José Antonio Fuentes dijo...

Consigue todo lo que te propones, aunque te equivoques. Lucha por lo que quieres llegar a ver en tu vida.
Pasate por mi blog.

Mr.Franquezaforpresident dijo...

Hace mucho que no actualizaba , vamos ni que estaba por aqui.
La verdad esque echo de menos leer tus comentarios en mi blog.
¿Estas bien?
Va, que las malas rachas se las lleva el viento..
Todo esto pasara y veras lo bueno de la vida.


Un beso y aqui estoy para lo que sea ,vale?
:)

Mr.Franquezaforpresident dijo...

Si la verdad esque yo en Bachiller tambien quiero darlo todo y asi demostrar de lo que soy capaz con 16 años.
Sera una coincidencia pero me ha extrañado mucho, yo, estoy en una escuela de teatro y este año tambien hago una obra hahahahhaa
Bueno , que para lo que sea aqui y no me tienes que dar las gracias ¬¬
Un beso!

Alejandro Aguilar dijo...

Hey! te sigo, sigueme en http://legitkiss.blogspot.com/